REFERENTE A LA ANESTESIA LOCAL

    Comprendo que para realizar el tratamiento dental es necesaria la infiltración en la cavidad bucal de las sustancias que provocan un bloqueo reversible de los impulsos nerviosos, permitiendo efectuar un tratamiento sin dolor.

    Comprendo que la anestesia local produce una sensación de insensibilidad del labio o de la cara, que desaparecerá, de manera espontánea, en unas horas.

    Entiendo que la administración de anestesia local puede provocar en algunos casos: úlceras, dolor, hematoma y, en algunas ocasiones, limitaciones en el movimiento de apertura de la boca, que podría requerir tratamiento posterior. Del mismo modo, aunque raramente, puede ocasionar una bajada de presión arterial, sensación de mareo o reacciones cardiovasculares que tendrían que ser tratadas.

    Entiendo que algunos pacientes pueden presentar algún tipo de reacción alérgica o hipersensibilidad a la anestesia local, que se manifiesta como urticaria, dermatitis de contacto, asma, edema angioneurótico, que en casos extremos pueden requerir tratamiento de emergencia. Sin embargo, según se me ha explicado, en base a mis antecedentes personales no es de esperar para mi caso este tipo de reacciones desfavorables.

    Entiendo que si soy paciente portador de válvula cardíaca o presento alguna condición que requiera premedicación antibiótica, los doctores me han informado de la premedicación antibiótica que debo tomar antes de acudir a realizarme el tratamiento dental y eximo de responsabilidad al profesional sanitario si no tomo mi medicación y sufriera una endocarditis bacteriana (infección del endocardio del corazón)

    REFERENTE A LA SEDACIÓN CONSCIENTE:

    Entiendo que en todo tipo de anestesia, sedación o analgesia que se utilice, existen riesgos en todo tratamiento anestésico. Asimismo ningún analgésico garantiza completo alivio del dolor.

    Pueden ocurrir severas complicaciones durante, antes o después de la anestesia, que incluyen: infección, hemorragia, flebitis, reacción a drogas, coágulos sanguíneos, pérdida permanente de sensación, pérdida permanente de la función de un miembro, parálisis, infarto, daño cerebro, ataque cardíaco, cambios en la presión arterial, depresión respiratoria, neumonía, paro cardíaco, paro respiratorio, incluida la muerte.

    Entiendo que estos riesgos pueden ocurrir con todas las formas de anestesia, y qué riesgos adicionales específicos, detallados a continuación, podrían aplicarse a mi tipo de anestesia.

    También se me ha explicado, que en algunas ocasiones pueden surgir complicaciones o no ser completamente efectiva una técnica anestésica específica, requiriendo un cambio a otra técnica durante la intervención.

    SEDACIÓN- Daño a los ojos, dientes, encías, boca, labios, cuerdas vocales, aspiración, neumonía, náuseas, vómitos, estado conciente durante la anestesia, depresión respiratoria, depresión conciencia.

    Entiendo que durante este procedimiento puede ser necesaria una intervención invasiva. Entiendo los riesgos y beneficios asociados con este tipo de procedimiento, los cuales se me han explicado clara y completamente.

    REFERENTE A LA RADIOLOGÍA DENTAL:

    El propósito principal de esta prueba diagnóstica es obtener una imagen detallada de una determinada zona de la cavidad oral (radiografía periapical) o bien de la zona posterior de los cuatro cuadrantes en que se divide la boca (radiografías de aleta), en la que observaremos las diferentes piezas dentarias y los tejidos que las rodean.

    Me han explicado que el objetivo de estas técnicas es conseguir una imagen que nos permita diagnosticar diferentes patologías, como son caries, procesos infecciosos y otros.

    Comprendo que la exposición a la radiación utilizando este tipo de técnicas radiográficas es muy baja aunque el facultativo intentará hacer siempre el menor número de placas posibles.

    Me han explicado que durante la radiografía debo estar solo en la consulta sin moverme sujetando la placa como me ha explicado el personal sanitario. En el caso de que no pudiera realizar este procedimiento yo solo, necesitaría la ayuda de un familiar que nunca sería una mujer embarazada.

    Igualmente comprendo que se trata de un procedimiento que puede ser realizado por un/una dentista o bien por otro tipo de personal sanitario debidamente autorizado.

    También me han advertido de que existen elementos que tienen por objetivo reducir la radiación sobre zonas importantes del organismo como pueden ser los protectores plomados.

    REFERENTE A LA PERIODONCIA:

    Se me ha explicado que la Periodoncia tiene por objeto la eliminación de los factores irritativos e infecciosos que se han advertido en los tejidos de soporte de los dientes, para conseguir el mantenimiento de los dientes durante el tiempo, la función y la estética, evitando la movilidad, la pérdida de hueso y la caída de los dientes. Del mismo modo, la Periodoncia también tiene por objetivo la corrección de mis deficiencias gingivales con la intención de mejorar la protección que ejercen los tejidos de soporte de mis dientes, la estética y la función de mis encías.

    Comprendo que el tratamiento periodontal consiste en una 1ª fase higiénica y una 2ª fase de mantenimiento periodontal, de tiempo indefinido que permite mantener los resultados obtenidos. Excepcionalmente podría ser necesaria una fase microquirúrgica.

    Entiendo que durante el tratamiento pueden producirse procesos edematósicos, inflamación, infección, enfisema, fiebre o malestar transitorios, dolor, aftas, úlceras herpéticas o laceraciones en la mucosa yugal o en la lengua que exijan algunas medidas.

    Entiendo que después del tratamiento es frecuente que advierta un aumento de la sensibilidad dentaria y una movilidad de los dientes, que normalmente desaparece espontáneamente o por el tratamiento posterior. También es posible que se produzca un cierto alargamiento de los dientes o aparición y aumento de los huecos entre los dientes, algo que será más perceptible cuando sonría. En algunos estos problemas pueden ser tratados mediante procedimientos prostodóncicos como carillas de porcelana, o bien mediante tratamiento de ortodoncia.

    Comprendo que en los tratamientos de microcirugía para el acceso y desinfección de las bolsas periodontales pueden producirse procesos edematósicos, inflamación, dolor o laceraciones de la mucosa yugal o en la lengua. Puede aparecer una sinusitis, que la tendrá que tratar un especialista. No muy a menudo es posible que se produzcan lesiones de tipo nerviosos, por el hecho de afectar terminaciones nerviosas o nervios próximos, hecho que generaría pérdida o ausencia de sensibilidad en los labios, la barbilla, la lengua o la encía. Generalmente es transitoria, pero puede ser permanente.

    Comprendo que en los tratamientos de microcirugía para la corrección de deficiencias o deformidades gingivales se utilizan injertos de mi propia encía, de origen humano, animal o sintéticos que raramente pueden experimentar infección o necrosis. También se me ha informado que las técnicas de aumento de encía sobre los dientes o en los rebordes edéntulos son, en ocasiones, parcialmente efectivas debido a su pérdida inicial de hueso. Debido a la gravedad de algunas situaciones, es posible que se requieran dos o tres microcirugías para obtener un resultado satisfactorio.

    Todo acto quirúrgico lleva implícitas una serie de complicaciones comunes y potencialmente serias que podrían requerir tratamientos complementarios tanto médicos como quirúrgicos. Existen ciertas condiciones médicas (diabetes, cardiopatía, hipertensión, anemia, edad avanzada, obesidad, etc…) que pueden aumentar estos riesgos y complicaciones.

    Entiendo que el éxito a largo plazo del tratamiento periodontal requiere un control mecánico de la placa bacteriana a través de una rigurosa higiene bucal y de controles de mantenimiento periódicos. Debido a diferencia individuales entre cada paciente, existe riesgo de fracaso recidiva o retratamiento selectivo, incluyendo la posible extracción de ciertos dientes a pesar del mejor tratamiento posible. Sin embargo, comprendo que el tratamiento será beneficioso y evitará una pérdida de hueso periodontal más acelerada.

    Comprendo que el tabaco siempre empeora el pronóstico

    REFERENTE A LA EXTRACCIÓN DENTAL:

    En consecuencia, comprendo que no mantendré esa pieza y que, únicamente, podrá ser sustituido por una prótesis.

    Sé que, aunque podría recurrir a técnicas conservadoras como la endodoncia, las descarto por el estado que presenta, y que hace imposible su conservación.

    La intervención puede precisar de anestesia local, de cuyos riesgos también se me ha informado.

    También se me ha explicado que, con menos frecuencia e independientemente de la técnica empleada y de su correcta realización, es posible que se produzcan lesiones de tipo nervioso, por afectar a terminaciones nerviosas o nervios próximos, lo que generará pérdida de sensibilidad en los labios, el mentón, la lengua o la encía, según cual sea el nervio afectado. Generalmente la pérdida de sensibilidad es transitoria, aunque puede llegar a ser permanente.

    La intervención consiste en una incisión en la encía y separación de la misma, para tener acceso a la pieza. Si fuera necesario se realizaría eliminación de hueso. De esta manera se podría con un forceps u otro instrumental presionar sobre la corona para poder traccionarla, aunque a veces puede ser necesario cortarla.

    Aunque se me han realizado los medios diagnósticos que se han estimado precisos (radiografía), comprendo que es posible que el estado inflamatorio de la pieza que se me va a extraer pueda producir un proceso infeccioso, que puede requerir tratamiento con antibióticos y/o antiinflamatorios, del mismo modo que en el curso del procedimiento puede producirse una hemorragia profusa, que exija, para cohibirla, la colocación en el alvéolo de una gasa seca. También sé que en el curso del procedimiento pueden producirse, aunque no es frecuente, la rotura de la corona, laceraciones en la mucosa de la mejilla o en la lengua, insercción de la raíz en el seno maxilar, fractura del tabique interradial o de la tuberosidad, que no dependen de la forma o modo de practicarse la intervención, ni de su correcta realización, sino que son imprevisibles, en cuyo caso el facultativo tomará las medidas precisas y continuará con la extracción.

    Se me informa también que, aunque no es frecuente, puede producirse luxación de la articulación temporomandibular e incluso fractura del maxilar, en cuyo caso deberé recibir el tratamiento preciso con un especialista en esa materia y ser revisado para control de este proceso. También se me ha explicado que, aunque infrecuentemente, y con independencia de la técnica empleada en el procedimiento y de su correcta realización, puede lesionarse el nervio dentario o el nervio lingual (en extracciones de la arcada inferior), con pérdida de sensibilidad que normalmente es temporal y desaparece en algunas semanas, pero que puede perdurar durante tres a seis meses, o, raramente, ser definitiva.

    Menos graves resultan las complicaciones infecciosas locales, celulitis, trismo, estomatitis, que suelen poder controlarse farmacológicamente, pero que pueden precisar tratamiento quirúrgico posterior.

    El odontólogo me ha explicado que todo acto quirúrgico lleva implícitas una serie de complicaciones comunes y potencialmente serias que podrían requerir tratamientos complementarios tanto médicos como quirúrgicos, y que por diabetes, cardiopatía, hipertensión, anemia, edad avanzada, obesidad pueden aumentar riesgos y complicaciones.

    REFERENTE A LA CIRUGÍA IMPLANTOLÓGICA:

    El propósito principal de la intervención es la reposición de los dientes perdidos. Sé que alternativamente podría recurrir a prótesis convencionales, de menor coste, pero lo descarto por los beneficios que se pueden obtener con la técnica implantológica.

    El procedimiento se llevará a cabo bajo anestesia local, de cuyos posibles riesgos también se me ha informado.

    El procedimiento se lleva acabo en dos fases, una primera en la que se fijan tornillos o láminas al hueso mediante la realización con fresas de un lecho o alvéolo artificial, y una segunda ( pasados varios meses ), cuando el tornillo o láminas estén integrados con el hueso, se coloca un pilar sobre ellos para recibir posteriormente los aditamentos protésicos.

    Aunque se me han practicado los medios diagnósticos precisos (radiografías, tomografías, radiografías panorámicos y periapicales, y análisis), comprendo que es posible que puedan producirse procesos edematosos, inflamación, hematomas, dolor o laceraciones en la mucosa de la mejilla o del labio, o en la lengua, que no dependen de la técnica empleada ni de su correcta realización, e incluso la posibilidad de lesionar el seno y provocar una sinusitis que deba ser tratada posteriormente por el especialista competente.

    También se me ha explicado que, con menos frecuencia e independientemente de la técnica empleada y de su correcta realización, es posible que se produzcan lesiones de tipo nervioso, por afectar a terminaciones nerviosas o nervios próximos, lo que generará pérdida de sensibilidad en los labios, el mentón, la lengua o la encía, según cual sea el nervio afectado. Generalmente la pérdida de sensibilidad es transitoria, aunque puede llegar a ser permanente.

    Menos frecuentemente pueden producirse comunicaciones con los senos nasales o con las fosas nasales y lesionar raíces de dientes adyacentes, que pueden requerir tratamiento posterior.

    Sé que, aunque la técnica se realice correctamente, existe un porcentaje de fracasos entre el 8% y el 15%, que pueden requerir la repetición de la intervención y que, excepcionalmente, podría producirse una fractura maxilar que requiera tratamiento posterior.

    Entiendo que el tratamiento no concluye con la colocación del implante, sino que será preciso visitar periódicamente al facultativo y seguir escrupulosamente las normas de higiene que me ha explicado.

    También entiendo que, una vez colocada la prótesis, pueda fracturarse, con la consiguiente necesidad de sustituir algún tornillo o componente.

    El odontólogo me ha explicado que todo acto quirúrgico lleva implícitas una serie de complicaciones comunes y potencialmente serias que podrían requerir tratamientos complementarios tanto médicos como quirúrgicos, y que por una situación como diabetes, cardiopatía, hipertensión, anemia, edad avanzada, obesidad, pueden aumentar riesgos y complicaciones.

    REFERENTE A LA COLOCACIÓN DE PRÓTESIS ESTOMATOLÓGICA:

    Se me ha explicado que van a someterme a un tratamiento de prótesis estomatológicas, que consiste en la reposición de los dientes perdidos mediante aditamentos protésicos (fundas o prótesis dentales).

    Entiendo que las prótesis estomatológicas tiene como función la reposición total o parcial de las piezas ausentes o la reconstrucción anatómica de las que han perdido estructura.

    Entiendo que la intervención consiste en la preparación de la boca bien mediante tallado de los dientes adyacentes o bien mediante el correcto manejo de los tejidos blandos y en la toma de impresión para realizar la reposición ordenada de los dientes ausentes.

    Entiendo que durante la fase de preparación será necesario llevar prótesis removibles/fijas provisionales que pueden provocar ulceraciones y náuseas. Estos problemas suelen ser temporales.

    Entiendo que toda prótesis estomatológica necesita de un tiempo de adaptación y posteriores ajustes. También entiendo que las prótesis fijas/removibles que se apoyan en las piezas vecinas requieren el tallado de las mismas. Este tallado puede provocar alteraciones del nervio y dar sensibilidad. En el peor de los casos, se puede necesitar una obturación y/o endodoncia.

    Las prótesis removibles pueden aumentar el riesgo de caries en las piezas vecinas, especialmente las que llevan los retenedores, por lo que será necesario una malhora higiene. Cuando se desajustan suelen provocar desgates anormales en las piezas que llevan ganchos.

    Las prótesis completas pueden ocasionar pequeñas laceraciones por presión que se deben ajustar, con más frecuencia la inferior. La prótesis superior puede provocar náuseas que desaparecen con la adaptación.

    En los casos de poco soporte óseo, las prótesis pueden no ser estables con la función, lo que constituiría un problema difícil de solucionar, sobre todo en las prótesis completas inferiores, len cuyo caso, si no llegara a adaptarme, la única solución sería la colocación de implantes dentales para conseguir una prótesis semi-fija o fija.

    Entiendo que el tratamiento no concluye con la colocación de la prótesis definitiva, sino que será preciso visitar periódicamente al facultativo para tratamiento de mantenimiento y seguir escrupulosamente las normas de higiene que me ha explicado.

    También entiendo que una vez colocada, la prótesis puede fracturarse o desatornillarse, con la consiguiente necesidad de sustituir algún tornillo o proceder a la correspondiente reparación protésica.

    En el caso de prótesis removible, debido a que pasado el tiempo el hueso alveolar va disminuyendo, o en casos de prótesis inmediatas al realizar extracción/es, será necesario un rebase (relleno) de la misma para una adaptación a su encía correcta.

    REFERENTE A LA COLOCACIÓN DE FÉRULA OCLUSAL:

    Se me ha explicado que necesito un tratamiento que consiste en la colocación de una férula, que es un aparato que se interpone entre los dientes y es capaz de redirigir, disminuir y redistribuir las fuerzas de oclusión (mordida), de acuerdo con el diseño y el diagnóstico realizado.

    Entiendo que la férula tiene como función, restablecer el equilibrio entre los dientes, músculos y articulación temporomandibular, así como evitar el desgaste de los dientes producido por el hábito parafuncional de apretamiento dental.

    Entiendo que toda férula necesita de un tiempo de adaptación y posteriores ajustes.

    La férula es de resina e inicialmente notará una importante sensación de tensión en sus dientes. Es algo normal. Las primeras semanas le costará acostumbrarse, se sentirá incómodo, salivará mucho y es incluso posible que durante la noche se la quite involuntariamente.

    La férula superior puede provocar náuseas que desaparecen con la adaptación.

    Entiendo que el tratamiento no concluye con la colocación de la férula, sino que será preciso visitar periódicamente al facultativo para tratamiento de mantenimiento y ajuste de la férula para así evitar la sobre-erupción dentaria mediante equilibrio de ésta.

    Entiendo que debo seguir escrupulosamente las normas de higiene que me ha explicado. También entiendo una vez colocada, la férula pueda fracturarse, con la consiguiente necesidad de proceder a la correspondiente reparación protésica o realización de una nueva. El periodo de garantía es de un año a contar desde el día de la colocación de la férula que usted ha abonado.

    Entiendo que después del tratamiento preliminar de una disfunción craneomandibular con férulas oclusales, o tras un tratamiento ortodóncico puede precisarse el tallado selectivo de los dientes naturales a fin de crear una relación oclusal armoniosa en la posición de relación céntrica condilar.

    Me han explicado que el tallado selectivo al procedimiento de desgaste específico de determinadas zonas de los dientes, según patrón previamente establecido, dirigido a mejorar el equilibrio oclusal. El objetivo del tallado selectivo son: conseguir equilibrar la oclusión, eliminar las interferencias, conseguir la axialización de las fuerzas oclusales y una guía correcta.

    REFERENTE A LA ODONTOLOGÍA CONSERVADORA:

    El propósito principal de la intervención es restaurar los tejidos duros y proteger la pulpa, para conservar el diente/molar y su función, restableciendo, siempre que sea posible, la estética adecuada.

    La intervención consiste en limpiar la cavidad de tejido enfermo y rellenarla posteriormente para conseguir un sellado hermético, conservando el diente/molar.

    El facultativo me ha advertido que es frecuente que se produzca una mayor sensibilidad, sobre todo al frío, que normalmente desaparecerá de modo espontáneo. También se me ha recomendado que vuelva a visitarle dentro de 24 horas, si advierto signos de movilidad o alteraciones de la oclusión, pues en ese caso sería preciso ajustar la oclusión, para aliviar el dolor y para impedir la formación de una enfermedad periodontal y/o trauma.

    También comprendo que es posible que me encuentre insatisfecho con la forma y el color del diente tras el tratamiento, porque las cualidades de las restauraciones directas nunca serán idénticas a su aspecto sano.

    Comprendo que el sellado hermético puede reactivar procesos infecciosos que hagan necesaria la endodoncia y que, especialmente si la caries es profunda, el diente/molar quedará frágil y podrá ser necesario llevar a cabo otro tipo de reconstrucción o coloca una corona protésica.

    En casos de caries extensas o profundas, al quedar menos tejido dental sano, puede ser necesario la colocación de una funda o corona protética parcial o completa para disminuir el riesgo de fractura.

    REFERENTE AL BLANQUEAMIENTO DENTAL:

    -Se me ha explicado que van a someterme a un tratamiento de blanqueamiento dental. El blanqueamiento dental es el proceso que se utiliza para tratar los dientes con fines estéticos, eliminando el efecto de manchas o coloraciones de origen extrínseco o intrínseco.

    Comprendo que de mis antecedentes personales no se deducen posibles alergias o hipersensibilidad al agente blanqueador empleado. Aunque es una probabilidad muy remota, se podría experimentar una reacción alérgica al agente blanqueante con presencia de dermatitis, asma o edema angioneuróticos, que podría requerir tratamiento urgente.

    El blanqueamiento dental está contraindicado en mujeres embarazadas, durante la lactancia, en menores de edad y en pacientes con alergias al peróxido.

    Cada persona tiene genéticamente determinado el color de sus dientes, en algunos individuos es más oscuro que otros, tienden a ser grises, naranjas o amarillos. Este color natural no puede cambiarse mediante técnicas de blanqueamiento, sólo es posible aclarar el matiz dentro de la misma gama de color.

    Por naturaleza, los dientes son más oscuros en la zona de la línea de la encía. Estas áreas pueden requerir más tiempo para blanquearse que el resto de la superficie de los dientes y generalmente permanecen un poco más oscuras.

    No todas las manchas o pigmentaciones se eliminan por blanqueamiento, algunas son más profundas que otras y por lo tanto más difíciles de tratar.

    La estabilidad y duración del tratamiento depende de los cuidados que tenga el paciente durante y después del tratamiento, es importante evitar el consumo de cítricos, bebidas oscuras y tabaco. Un tratamiento de blanqueamiento dental dura unos 2 años, nunca toda la vida, y la duración de éste va disminuyendo con el consumo de los productos mencionados anteriormente.

    Las coronas de porcelana (fundas) y las obturaciones (empastes) no responden al blanqueamiento.

    El principal efecto adverso del blanqueamiento es la sensibilidad dental. Ésta suele ser transitoria, y si aparece se debe suspender temporalmente el tratamiento. Otros efectos adversos de menor frecuencia son incomodidad temporal en las encías, labios, lengua y garganta.

    Existen medicamentos que pueden alterar el efecto del blanqueamiento como por ejemplo el hierro para tratar la anemia. El café, tabaco y otros productos pueden dañar sus dientes con el tiempo. SI esto ocurre, los dientes se pueden volver a blanquear durante algunas noches más con las férulas de blanqueamiento.

    REFERENTE A LA ORTODONCIA:

    El propósito principal de intervención es conseguir una alineación correcta de los dientes para impedir posteriores problemas o para optimizar una reposición dentaria mediante prótesis, obtener una correcta función masticatoria y el mejoramiento estético.

    La intervención consiste en la colocación de aparatos removibles o fijos para moverlos dientes.

    Sé que es posible que las placas removibles se pierdan fácilmente y que en este caso el coste de la repetición correrá de mi cuenta. También sé que las bandas fijas pueden producir úlceras y llagas, y que es frecuente que se produzca con el tiempo la reabsorción de la raíz o la disminución de la encía, que deben ser objeto de tratamiento posterior.

    El facultativo me ha explicado que el tratamiento correcto puede implicar la necesidad de extraer algún diente sano.

    También sé que el tratamiento ortodóncico puede ser largo en el tiempo, lo que no depende de la técnica empleada ni de su correcta realización, sino de factores generalmente biológicos, o de la respuesta de mi organismo, totalmente impredecibles, y que durante todo ese tiempo deberé extremar las medidas de higiene para evitar la mayor exposición a enfermedades periodontales.

    Sé también que, tras finalizar el tratamiento, será preciso que visite al facultativo periódicamente, para evitar recaídas, y que incluso podrá ser necesario la extracción de las muelas del juicio.

    REFERENTE A LA ENDODONCIA:

    El propósito principal de la intervención es la eliminación del tejido pulpar inflamado o infectado, o de un proceso granulomatoso o quístico.

    La intervención puede precisar de anestesia local, de cuyos riesgos también se me ha informado.

    La intervención consiste en la eliminación del tejido enfermo y rellenar la cámara pulpar y los tejidos radiculares con un material que selle la cavidad e impida el paso a las bacterias y toxinas infecciosas, conservando el diente o molar.

    El facultativo me ha advertido que, a pesar de realizarse correctamente la técnica, cabe la posibilidad de que la infección o el proceso quístico o granulomatoso no se eliminen totalmente, por lo que puede ser necesario acudir a la cirugía periapical al cabo de algunas semanas, meses o incluso años. A pesar de realizarse correctamente la técnica, es posible que no se obtenga el relleno total de los conductos, por lo que también puede ser necesario proceder a una reendodoncia, como en el caso de que el relleno quede corto o largo.

    El facultativo me ha advertido que es muy posible que después de la endodoncia el diente cambie de color y se oscurezca ligeramente.

    También sé que es frecuente que el diente/molar en que se realice la endodoncia se debilite y tienda a fracturarse, por lo que puede ser necesario realizar coronas protésicas e insertar refuerzos intrarradiculares.

    El odontólogo me ha explicado que todo acto quirúrgico lleva implícitas una serie de complicaciones comunes y potencialmente serias que podrían requerir tratamientos complementarios tanto médicos como quirúrgicos, y que por mi situación actual (diabetes, cardiopatía, hipertensión, anemia, edad avanzada, obesidad) pueden aumentar riesgos y complicaciones.

    REFERENTE A LA EXTRACCIÓN DE CORDAL (MUELA DEL JUICIO):

    El objetivo principal de la intervención es conseguir espacio para que la alineación de los dientes sea correcta, estética y funcional. También para evitar infecciones en los tejidos que las circundan (pericoronaritis). Sé que, aunque podría recurrir a técnicas conservadoras como la periodoncia o la endodoncia, las descarto por el estado que presenta, y que hace imposible su conservación.

    La intervención puede precisar de anestesia local, de cuyos riesgos también se me ha informado.

    También se me ha explicado que, con menos frecuencia e independientemente de la técnica empleada y de su correcta realización, es posible que se produzcan lesiones de tipo nervioso, por afectar a terminaciones nerviosas o nervios próximos, lo que generará pérdida de sensibilidad en los labios, el mentón, la lengua o la encía, según cual sea el nervio afectado. Generalmente la pérdida de sensibilidad es transitoria, aunque puede llegar a ser permanente.

    La intervención consiste en una incisión en la encía y separación de la misma, para tener acceso al molar. Si fuera necesario se realizaría eliminación de hueso. De esta manera se podría con un forceps u otro instrumental presionar sobre la corona para poder traccionarla, aunque a veces puede ser necesario cortarla.

    Aunque se me han realizado los medios diagnósticos que se han estimado precisos (radiografía), comprendo que es posible que el estado inflamatorio del molar que se me va a extraer pueda producir un proceso infeccioso, que puede requerir tratamiento con antibióticos y/o antiinflamatorios, del mismo modo que en el curso del procedimiento puede producirse una hemorragia profusa, que exija, para cohibirla, la colocación en el alvéolo de una gasa seca. También sé que en el curso del procedimiento pueden producirse, aunque no es frecuente, la rotura de la corona, laceraciones en la mucosa de la mejilla o en la lengua, insercción de la raíz en el seno maxilar, fractura del tabique interradial o de la tuberosidad, que no dependen de la forma o modo de practicarse la intervención, ni de su correcta realización, sino que son imprevisibles, en cuyo caso el facultativo tomará las medidas precisas y continuará con la extracción.

    Se me informa también que, aunque no es frecuente, puede producirse luxación de la articulación temporomandibular e incluso fractura del maxilar, en cuyo caso deberé recibir el tratamiento preciso con un especialista en esa materia y ser revisado para control de este proceso. También se me ha explicado que, aunque infrecuentemente, y con independencia de la técnica empleada en el procedimiento y de su correcta realización, puede lesionarse el nervio dentario o el nervio lingual, con pérdida de sensibilidad que normalmente es temporal y desaparece en algunas semanas, pero que puede perdurar durante tres a seis meses, o, raramente, ser definitiva.

    Menos graves resultan las complicaciones infecciosas locales, celulitis, trismo, estomatitis, que suelen poder controlarse farmacológicamente, pero que pueden precisar tratamiento quirúrgico posterior.

    El odontólogo me ha explicado que todo acto quirúrgico lleva implícitas una serie de complicaciones comunes y potencialmente serias que podrían requerir tratamientos complementarios tanto médicos como quirúrgicos, y que por diabetes, cardiopatía, hipertensión, anemia, edad avanzada, obesidad pueden aumentar riesgos y complicaciones.

    El paciente declara haber entendido todas las explicaciones que le han estado facilitadas en un lenguaje claro y sencillo. Le han perimitido realizar toda clase de observaciones y le han aclarado todas las dudas que ha planteado, de manera que se siente correctamente informado.

    Con el fin de avances en la educación médica, el paciente da el consentimiento para la entrada al gabinete de observadores.

    Sin descartar la posibilidad de una defectuosa praxis, el profesional le ha hecho saber que las complicaciones que se han refeerido no dependen de la técnica empleada ni de su correcta realización, sino que pueden ser imprevisibles.

    Le han practicado los medios de diagnóstico que se han estimado precisos.

    En cualquier momento, y sin necesidad de dar más explicaciones, puede revocar el consentimiento que ahora presta, o bien hacer las observaciones que crea precisas.

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    Y para que así conste, firmo el presente original después de leído.

    Nombre del Paciente:

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    Firma del paciente (O de su Representante legal en casa de incapacidad.*

    Firma del médico*


    He leído y, NO acepto los términos y condiciones del consentimiento General.



     

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